Como todos los sábados, los alumnos fuimos llegando uno a uno, saludándonos
entre nosotros y al maestro, que ya estaba esperándonos. Desde la llegada nos
percatamos que las mesas estaban otra vez acomodadas como la sesión anterior,
sin embargo, esto ya no nos generó tanta sorpresa e inquietud como la primera
vez.
El profesor espero que estuvieran la mayoría de los alumnos y alrededor de las
9:10 a.m. nos indicó que era momento de comenzar, se sentó en la parte de
enfrente del cuadrado en que estaban acomodadas las mesas y comenzó a
contarnos la anécdota del sembrador de maíz. La anécdota trataba de un
campesino, que año con año, ganaba el premio al mejor maíz de su pueblo, un
día, al hacerle una entrevista, la preguntaron que cual era su secreto, a lo cual
contesto que su secreto consistía en regalar, cada año, su mejor maíz a sus
vecinos, ya que así, este maíz que regalaba polinizaba a su maíz y, de esta
manera, su maíz se iba mejorando año con año. Al terminar de contarnos la
anécdota, el profesor nos hizo la reflexión de que, como docentes y como
personas, debemos siempre de sembrar lo mejor de nosotros y regalar a los
demás lo mejor de nosotros, de manera que podamos cosechar también siempre
lo mejor.
Al terminar con la reflexión de la anécdota, el profesor preguntó a quién le había
tocado hacer la bitácora de la sesión anterior, para que empezara a leerla. De esta
manera, Ana comenzó con la lectura de la bitácora, con lo cual recordamos las
actividades y las experiencias llevadas a cabo y vividas durante la sesión anterior,
volvimos a reír y a disfrutar con lo que íbamos recordando. Cuando Ana terminó
con la lectura de la bitácora, el profesor nos mencionó que esta nos ayudaba a
desarrollar nuestra capacidad de ver y de observar, capacidad esencial en la
sociología y en el estudio y trabajo con el ser humano.
Después de la lectura de la bitácora, el profesor nos indicó que íbamos a hacer
una actividad, en la cual nos iba a pegar una etiqueta en la frente que nosotros no
podíamos ver, solo nuestros compañeros, y que además nos iba a dar una tarjeta
donde venía descrito el perfil de una persona. Después de repartirnos ambas
cosas, nos dio las indicaciones de la actividad, las cuales consistían en que, en
cara a las próximas elecciones, teníamos que hacer un foro de discusión respecto
a la política y a los candidatos, cada uno de nosotros tenía que actuar según el
perfil descrito en la tarjeta, y los demás compañeros nos tenían que tratar según la
etiqueta que teníamos pegada en la frente. Comenzamos la actividad, la primera
en tomar la palabra fue Margarita, quien luego luego tomo una postura muy firme
en defensa de Calolo, candidato a gobernador por parte del PT, esto desencadenó
polémica donde cada participante daba su punto de vista e iba tomando una
postura. Como a los 20 minutos de iniciada la actividad llegó Junett, a quien el
profesor rápidamente le puso su etiqueta y le entregó su tarjetita, y después de
una breve explicación se integró con facilidad a la dinámica. Después de alrededor
de 30 minutos de discusión, el profesor dio por terminado el foro de discusión, y
nos pidió que nos quitáramos nuestra etiqueta y viéramos si esta coincidía o no y
en qué con el perfil de la tarjeta. A la hora que nos quitamos las etiquetas y las
leímos todas nos reímos y poco a poco íbamos comprendiendo la actitud de
nuestras compañeras hacía nosotros durante el foro de discusión. Cada una dijo
de qué manera o no coincidían los perfiles de la etiqueta y la tarjeta, después de
esto el profesor nos preguntó que quién había sido capaz de ver la realidad del
otro según la etiqueta, es decir quién había logrado ser empática, desde su papel,
con los demás, ante esta pregunta coincidimos en que todas, desde nuestro papel,
habíamos logrado serlo, simplemente que algunos perfiles lo permitían más que
otros. A través de nuestros comentarios y aportaciones y las preguntas del
profesor logramos llegar a la conclusión de que existen diferentes realidades
sociales, y que cada persona vive y actúa según su propia realidad.
Después de esta actividad el profesor nos comentó que hace unos días había
visto encontrado en Facebook algo que le había llamado la atención, pero que no
creyéramos que todas sus clases las sacaba de Facebook. Nos pasó una
presentación llamada “Si el mundo fuera un pueblo de 100 personas”, dentro de la
cual se analizaban diferentes realidades y aspectos de nuestro mundo actual, pero
con porcentajes o números basados en 100. Con esta presentación el profesor
nos llevó a reflexionar a fondo la realidad en la que nos desenvolvemos y, sobre
todo, la realidad en la que se desenvuelven nuestros alumnos. Algunas de las
conclusiones que se obtuvieron de la actividad fueron las siguientes:
Actualmente hay más adultos que niños en el mundo, poco a poco la pirámide
social se está invirtiendo y esto la hace más frágil.
Existe una gran diversidad de preferencias sexuales.
Las minorías y mayorías del mundo, aunque relativamente, están
determinadas por un sistema.
Son pocos los que tienen oportunidades de estudiar en el mundo.
Al final de la presentación nos mostró una imagen de los diferentes tipos de
familias que existen en México y el porcentaje de cada uno de ellos. Después de
analizar cada tipo, el profesor nos comentó que lo importante es ubicar a cada uno
de nuestros alumnos dentro de estos tipos de familias, puesto que a veces se
vuelve difícil tratar con tanta diversidad o con familias diferentes a las nuestras o a
lo que se cree como “normal”.
Después de la presentación tuvimos el receso, donde, además de disfrutar una
deliciosas tortas que nos llevó Elba, tuvimos una charla muy amena donde el
profesor nos comentó como fue su boda y la oportunidad que tuvo de hacerlo de
una manera diferente, pero muy hermosa.
Regresando del receso empezamos una reflexión sobre la lectura que habíamos
hecho de tarea. El profesor nos pidió que diéramos nuestra opinión respecto a
ella, y aunque todas coincidimos en que estuvo un poco pesada, había muchas
cosas que rescatar, y una a una fuimos comentándolas. Logramos concluir que
cuando las cosas ya pasaron se vuelven parte de la historia y de esta manera se
vuelven ajenas a nosotros, sin embargo, nuestras raíces son parte de nuestra
historia y aunque tratemos de negarlas, jamás podremos quitarlas. Durante el
proceso el profesor nos puso una libreta en frente y nos pidió que le dijéramos que
veíamos desde donde estábamos, así unas dijeron que la portada, otras las letras
de atrás, unas el espiral, etc. El maestro nos hizo ver como nadie noto nada más
que la libreta, es decir, nadie nos fijamos en el alrededor, el contexto; y nos llevó a
ver la importancia de reconocer que hay diferentes formas de pensar, de ser y de
actuar en el mundo, pero también dentro de nuestros salones, por lo cual es
importante que cuando analicemos la realidad, aunque nos enfoquemos en algo
en específico, hay que analizar también los diferentes hilos que la sostienen.
Después de este ejercicio pasamos a hacer una lectura por equipos, donde cada
equipo analizó a dos autores diferentes, después de un rato de trabajar y
comentar sobre ellos en equipo, presentamos nuestro trabajo al otro equipo de
manera que al final logramos tener el punto de vista de los cuatro autores.
Para finalizar la sesión el profesor nos pidió que dijéramos unas palabras en las
que expresáramos como nos habíamos sentido o con que nos quedábamos de
esa sesión, una a una fuimos comentando que nos sentíamos en mucha confianza
y que la dinámicas realizadas en la clase nos ayudaban a concretar y entender
mejor los temas, y que el analizar entre todos las lecturas nos ayudaba a poder
entenderla mejor. Al terminar guardamos nuestras cosas y nos despedimos de las
demás y del profesor.